martes, 2 de marzo de 2010

No es un juego de niños

“Yo no dejo a mis hijos usar facebook, myspace, Hi5 o cualquier cosa parecida. Son muy pequeños aún” comentó una persona cercana acerca de sus hijos de 9 y 11 años. Si bien su comentario me pareció exagerado al principio, decidí dar cabida a la reflexión e investigar un poco más del tema.
Internet es una de las herramientas de comunicación que facilita en gran medida la educación en esta época, ha pasado de ser utilizado como “entretenimiento”, a ser un aliado útil en la investigación y en la educación de los niños y jóvenes, quienes cada vez más pequeños aprenden a utilizarlo. 
Lo preocupante de este asunto no es el uso del internet ni el manejo de la tecnología a tan corta edad, sino los riesgos que la utilización de la misma conlleva.

    En una nota publicada en el diario El Universal, especialistas en seguridad en internet y ciberpolicías reportaron en la Cámara de Diputados que México ocupa el primer lugar en apertura de páginas web de pornografía infantil. Los especialistas apuntan también que el hecho de que los menores posean gran habilidad para el manejo de la tecnología los expone a ser víctimas de redes de pornografía infantil y trata de personas.

    Según el artículo “Riesgos del uso de internet por niños y adolescentes. Estrategias de seguridad” publicado en el Acta Pediátrica de México del 2008, la internet es después de la televisión el medio de comunicación que mayor influencia tiene en niños y jóvenes. Este dato resulta preocupante si a él se suman el hecho de que los padres no supervisan el contenido al que sus hijos acceden mientras están en línea y al desinterés de los padres por utilizar la tecnología.

    Según el diario El Universal,  México se ha colocado en el primer lugar de apertura de sitios web de pornografía infantil. Los expertos de seguridad en internet y los ciberpolicías afirman que los menores pueden ser presa fácil de extorsión y explotación por medio de la red. He aquí la importancia de la supervisión de los padres.

   
   
Otro de los riesgos puede ser que los menores compartan información personal en redes sociales. Desafortunadamente, aunque pudiese parecer un acto inocente, compartir información personal en internet (edad, teléfono de casa, celular, radio, fotografías con familiares, de vacaciones, de la casa, el auto, etcétera) es uno de los principales aliados de secuestradores y delincuentes. El sitio Milenio Online publicó hace un tiempo cómo los secuestradores de Fernando Martí obtuvieron información de su Hi5 sobre su estilo de vida, amigos y situación económica.

    Por estas razones, el artículo “Riesgos del uso de internet por niños y adolescentes. Estrategias de seguridad” publicado en el Acta Pediátrica de México del 2008, recomienda a los padres familiarizarse con el uso del internet, crear en su casa una lista de reglas para el uso de la computadora, supervisar constantemente las páginas de internet que visitan sus hijos, enseñarles a los niños a no incluir información personal (apellidos, teléfonos, direcciones), instalar herramientas como filtros de internet para complementar la seguridad de los contenidos que visitan, entre otros.

    Estas estrategias no se reducen sólo a los menores, sino también a la población en general. Debemos ser extremadamente cuidadosos con la información que compartimos en internet, ya que puede ser utilizada en contra de nuestra seguridad o la de nuestra familia. Si bien la tecnología vino a facilitarnos la vida, es importante saber hasta qué punto es prudente hacerla parte de nuestra vida.











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