Durante la década de los noventas, existieron grandes agrupaciones en la escena del pop a nivel nacional, que tuvieron gran impacto y aceptación dentro de los seguidores de este género musical.
Sin embargo, tras su disolución, sólo unos cuantos lograron sobrevivir dentro del mundo de la música, algunos consolidándose ya como cantantes con su propio concepto y otros que siguen en la lucha por conquistar al mercado.
Uno de los grupos con más éxito en México durante la década completa fue sin duda la Onda Vaselina, quienes lograron desde la infancia consolidar una carrera cimentada en numerosos discos exitosos hasta su juventud, para después convertirse en OV7.
Sin embargo, tras su disolución, varios de sus integrantes han intentado seguir su carrera como cantantes, aunque no todos con el mismo éxito. Ari Borovoy con dos discos en el fracaso; lo mismo para Mariana Ochoa, quien prefiriera dedicarse a las telenovelas en Tv Azteca; y Lidia Ávila tratando de sobrevivir en el ambiente grupero.
El único que se ha logrado posicionar en la lista de cantantes distinguidos de nuestro país es, sin duda, Kalimba, que hasta el momento lleva tres discos como solista y numerosos sencillos con gran aceptación de la audiencia.
Otra agrupación que surgió en aquellos tiempos, Kabah, conformada por seis chicos que decidieron participar en el reconocido concurso Valores Juveniles, obteniendo el premio mayor y, en consecuencia, haber tenido alrededor de seis discos exitosos y uno más en el olvido.
De todos ellos, la única que sigue dando de qué hablar es María José, con dos materiales discográficos bajo la manga y que, a pesar de no tener un éxito rotundo, sigue en la batalla por posicionarse en la escena del pop mexicano.
¿Se acuerdan de Menudo? Bueno, entonces reconocerán que de los cinco integrantes que tenía, el único que logró brillas a nivel internacional de sus integrantes es Ricky Martin.
Este cantante ha logrado lo que muy pocos, posicionarse en el mundo de la música internacional, con giras de alto nivel de producción y una fama que lo sigue hasta los lugares más recónditos.
Hubo quienes, aunque lo intentaron, no tuvieron los resultados esperados. Alan, del grupo Magneto, quien sólo tuvo un sencillo y le bastó para olvidarse del asunto, aunque ahora regresa con el rencuentro de la agrupación noventera.
Y qué decir de Mercurio, con su único sobreviviente Alex Sirvent, que actualmente se dedica al negocio del teatro musical, al menos tiene la oportunidad de seguir cantando.
Incluso su hermana, Paty Sirvent, acaba de abandonar a Jeans para dedicarse al mundo de la música infantil. Una familia que no se rinde en lo absoluto.
También hubo intentos de Timbiriche y de Flans, pero esos son de otra época. Lo importante es que siguen en pie algunos de aquellos tantos que le pusieron diversión a nuestra adolescencia con sus rítmicas melodías y entretenidas coreografías.
No dudemos ni tantito que en poco tiempo empiecen a surgir los tradicionales rencuentros. Mientras tanto, los seguimos recordando con entusiasmo y admiración.
Sin embargo, tras su disolución, sólo unos cuantos lograron sobrevivir dentro del mundo de la música, algunos consolidándose ya como cantantes con su propio concepto y otros que siguen en la lucha por conquistar al mercado.
Uno de los grupos con más éxito en México durante la década completa fue sin duda la Onda Vaselina, quienes lograron desde la infancia consolidar una carrera cimentada en numerosos discos exitosos hasta su juventud, para después convertirse en OV7.
Sin embargo, tras su disolución, varios de sus integrantes han intentado seguir su carrera como cantantes, aunque no todos con el mismo éxito. Ari Borovoy con dos discos en el fracaso; lo mismo para Mariana Ochoa, quien prefiriera dedicarse a las telenovelas en Tv Azteca; y Lidia Ávila tratando de sobrevivir en el ambiente grupero.
El único que se ha logrado posicionar en la lista de cantantes distinguidos de nuestro país es, sin duda, Kalimba, que hasta el momento lleva tres discos como solista y numerosos sencillos con gran aceptación de la audiencia.
Otra agrupación que surgió en aquellos tiempos, Kabah, conformada por seis chicos que decidieron participar en el reconocido concurso Valores Juveniles, obteniendo el premio mayor y, en consecuencia, haber tenido alrededor de seis discos exitosos y uno más en el olvido.
De todos ellos, la única que sigue dando de qué hablar es María José, con dos materiales discográficos bajo la manga y que, a pesar de no tener un éxito rotundo, sigue en la batalla por posicionarse en la escena del pop mexicano.
¿Se acuerdan de Menudo? Bueno, entonces reconocerán que de los cinco integrantes que tenía, el único que logró brillas a nivel internacional de sus integrantes es Ricky Martin.
Este cantante ha logrado lo que muy pocos, posicionarse en el mundo de la música internacional, con giras de alto nivel de producción y una fama que lo sigue hasta los lugares más recónditos.
Hubo quienes, aunque lo intentaron, no tuvieron los resultados esperados. Alan, del grupo Magneto, quien sólo tuvo un sencillo y le bastó para olvidarse del asunto, aunque ahora regresa con el rencuentro de la agrupación noventera.
Y qué decir de Mercurio, con su único sobreviviente Alex Sirvent, que actualmente se dedica al negocio del teatro musical, al menos tiene la oportunidad de seguir cantando.
Incluso su hermana, Paty Sirvent, acaba de abandonar a Jeans para dedicarse al mundo de la música infantil. Una familia que no se rinde en lo absoluto.
También hubo intentos de Timbiriche y de Flans, pero esos son de otra época. Lo importante es que siguen en pie algunos de aquellos tantos que le pusieron diversión a nuestra adolescencia con sus rítmicas melodías y entretenidas coreografías.
No dudemos ni tantito que en poco tiempo empiecen a surgir los tradicionales rencuentros. Mientras tanto, los seguimos recordando con entusiasmo y admiración.














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